La nueva planta de tratamiento de efluentes cloacales de El Chaltén ya superó el 40% de avance y podría entrar en funcionamiento a fin de año o en enero. Así lo informó Matías Cortijo, presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado, quien explicó que la obra está diseñada para cubrir la demanda actual y permitir futuras ampliaciones.
El presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado, Matías Cortijo participó de los actos centrales por el 41 Aniversario de El Chaltén. En este contexto, se refirió a la nueva planta de tratamiento de efluentes clocales que lleva adelante la empresa estatal, cuya construcción ya superó un 40% de avance de obra.

Los cálculos de capacidad de la planta contemplaron los picos de población durante el verano. La planta contará con cuatro módulos y, si la localidad crece, podrá ampliarse incorporando otros. Cortijo señaló que será necesario evitar que el agua de lluvia ingrese a la red cloacal, ya que podría afectar el funcionamiento del sistema.
“Como siempre, vamos a tener que estar cuidando que en la red no entren pluviales, eso es un trabajo de cuidado de la red. Esta planta está diseñada para la capacidad actual y pensado en los próximos años, con una ventaja también que es un sistema modular, son 4 módulos. Quiere decir que, si el día de mañana aumenta la población de Chaltén, se agregan módulos”, precisó Cortijo.

Y agregó “la estructura de la planta ya está terminada y los módulos, fabricados en Santa Fe, están previstos para su instalación” y mencionó que, entre los trabajos pendientes, quedan “la cobertura de la estructura y las conexiones hidráulicas y eléctricas. Una vez operativa, la infraestructura permitirá tratar los efluentes y avanzar con la extensión de redes a sectores que aún no cuentan con el servicio”.
Más adelante, el presidente de SPSE destacó que lo relevante de esta obra es que “es una planta con mejor tecnología que estamos poniendo en toda la provincia. Hay distintos tipos de tecnología de tratamiento de efluentes. Elegimos esta, porque es la más compacta, más fácil de operar y más fácil de automatizar”.

Además, señaló que “acá estamos usando la tecnología más moderna, que son estos biodigestores, pero con hormonas porque tiene inyección de aire, control de químicos, control de calidad. Vamos a tener hasta un laboratorio propio. La idea es hacer un tratamiento biológico completo en el agua de efluente”.
Finalmente, sobre el destino del agua tratada, Cortijo afirmó que se descargará en un cauce, bajo cumplimiento de las normas provinciales de vertido y atendiendo a las características del lugar.
Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / Subsecretaría de Producción y Contenidos.
