Franco Colapinto fue 13º en el Gran Premio de Bahréin en Malasia de Fórmula 1, que ganó Max Verstappen

El argentino partió 20º en Sepang, donde corrió por primera vez; hubo más de una hora y media de postergación de la competencia

La remontada que se esperaba de Franco Colapinto tuvo lugar, pero no en la magnitud que el argentino y el Alpine la necesitaban para conseguir puntos en el Gran Premio de Bahréin en Malasia. Una estrategia que se probó muy equivocada perjudicó el auto número 43, como también al de su compañero, Pierre Gasly, y condenó a los A526 a navegar en el fondo de la clasificación durante demasiadas vueltas en el comienzo de la carrera, del que nunca se repusieron del todo. Colapinto, que largó 20º, concluyó 13º, con una correcta actuación personal pero sin unidades para el Mundial de Pilotos de Fórmula 1 ni para el de Constructores.

El caótico GP entregó una estupenda victoria de Max Verstappen, la primera del neerlandés de Red Bull en la temporada. También, un segundo puesto de Kimi Antonelli que implica otro gran paso del joven de Mercedes hacia el cetro de campeón del mundo. Y un brillante tercer lugar de Lewis Hamilton, por la consistente recuperación del piloto de Ferrari desde la 15ª ubicación de principios de la competencia. George Russell, otro protagonista importante en el desarrollo, abandonó a pocas vueltas del desenlace, por un desperfecto en su Mercedes, y ve cada vez más lejos la posibilidad de consagrarse. Ahora está 84 puntos debajo de su compañero, cuando restan 183 en disputa por piloto.

También se complica la situación de Alpine, porque Racing Bulls, que consiguió la 7ª ubicación con Liam Lawson y la 10ª con Arvid Lindblad, sumó 7 puntos se escapó a 22 de la escudería francesa. El equipo dirigido por Flavio Briatore apostó en la largada por neumáticos de piso seco para sus dos autos cuando la pista estaba todavía muy mojada, y la jugada salió muy mal. Los coches que calzaron gomas para lluvia eran mucho más rápidos en las vueltas iniciales y ambos A526 quedaron en el fondo del pelotón; solamente cuando hicieron sus primeros cambios de cubiertas consiguieron algo de ritmo. Recuperaron algunas posiciones, sobre todo Colapinto, pero el daño estaba hecho.

“Nos quedamos sin grip, nos quedamos todos patinando en la largada, en el cajón, y el auto no salió para adelante. Una lástima. Obviamente, fue la decisión incorrecta”, aludió el argentino a la elección de neumáticos slick para el partida. “Después, había que tomar muchos riesgos para ir rápido con la goma lisa, y ya habíamos perdido la carrera. Había que esperar un safety car, y estaba muy complicado con la goma lisa. No tomé tantos riesgos, pero íbamos muy lentos. No había chances”, sostuvo.

Y continuó el análisis Colapinto. “Después, con la goma lisa, tuve muy, muy buen ritmo. Pasé a varios autos que venían bastante lejos adelante y tenía mucho mejor ritmo. Eso es positivo, obviamente, para el futuro, pero es una pena que nos haya costado tanto esa decisión. Si no, habría sido una buena carrera para nosotros. Al final, con el trencito de las gomas nuevas en el relanzamiento de cuatro vueltas, era difícil. No había muchas oportunidades porque era complicado marcar cualquier diferencia teniendo todos la goma nueva”, lamentó, antes de resumir la jornada: “No se secó nunca la pista. Es increíble. Yo pensé que dentro de tres, cuatro vueltas estaría seca, y no se secó más. No entiendo. Hay mucho de mala suerte. Fue una tarde muy difícil, muy difícil. No decidimos bien. Fue la peor decisión que podríamos haber tomado, pero es lo que hay. Hay que enfocarse en Singapur y hay que laburar para el futuro y para, cuando pase esto de vuelta, decidir mejor”, agregó, sonriente pero contrariado.