La víctima había dejado su vehículo estacionado sobre la calle Sarmiento durante unos minutos.
Un nuevo hecho de inseguridad se registró este martes por la tarde en el centro de Comodoro Rivadavia, cuando delincuentes sustrajeron una mochila del interior de un vehículo estacionado sobre la calle Sarmiento y utilizaron las tarjetas de crédito de la propietaria para realizar compras por casi 200 mil pesos.
El episodio ocurrió alrededor de las 17:30. La damnificada, Verónica Rearte, contó que descendió de su automóvil por apenas unos minutos para retirar unas compras y, al regresar, no advirtió de inmediato que le habían robado.
En diálogo con El Comodorense, relató: “Bajé a retirar unas compras y en cinco minutos volví. Pensé que la mochila la había dejado en el asiento trasero. Cuando llegué a mi casa empecé a recibir notificaciones de compras en el teléfono”.
Según explicó, el vehículo no presentaba signos de haber sido violentado, por lo que no descarta que los delincuentes hayan utilizado algún método para acceder al rodado sin forzar las cerraduras.

“La puerta estaba cerrada, así que o quedó sin llave, que es una posibilidad, o utilizaron un inhibidor. Es la única explicación que encuentro”, señaló. Además, remarcó que los autores del robo actuaron de manera selectiva: “Había un celular y mis auriculares dentro del auto, pero no se los llevaron. Fueron directamente por la mochila”.
En el bolso sustraído llevaba herramientas indispensables para su trabajo, entre ellas micrófonos y una radio portátil, además de su billetera con el Documento Nacional de Identidad, la licencia de conducir y tarjetas bancarias.
Pocos minutos después del robo, los delincuentes realizaron dos compras con las tarjetas de crédito de la víctima, una por 98 mil pesos y otra por 100 mil pesos.
Al recibir las alertas en su teléfono celular, Rearte bloqueó rápidamente los medios de pago mientras se dirigía a radicar la denuncia en la Comisaría Seccional Primera.
La damnificada también cuestionó la falta de controles de identidad al momento de utilizar tarjetas en algunos comercios, ya que, según indicó, esa situación facilitó que los autores del robo concretaran las compras sin inconvenientes.
