“Voy a tener tantos bebés como mi cuerpo aguante”: cómo la guerra empuja a las mujeres a convertirse en vientres de alquiler en Ucrania

La joven de 22 años quien vive en el este de Ucrania es madre de alquiler, embarazada de un embrión procedente del óvulo y el esperma de una pareja que vive en China.

A los 17 años, el hogar de Karina fue destruido cuando su ciudad, Bajmut, se convirtió en uno de los campos de batalla en la fase inicial de la invasión rusa a Ucrania, en 2022.

Con gran parte de la ciudad en escombros y cenizas, ella y su pareja se trasladaron a Kyiv, pero les resultó difícil encontrar trabajo estable.

Un día, mientras Karina estaba en una tienda apenas con dinero suficiente para pagar el pan y los pañales de su hija de un año y medio, tomó la decisión de recurrir a la gestación subrogada remunerada.

Ella aclara que nunca habría sido madre de alquiler de no ser por la invasión rusa, que ha llevado a millones de personas a perder empleos y negocios, ha disparado la inflación y ha provocado una fuerte caída del Producto Interno de Ucrania.

“Al principio, me daba rabia la idea de convertirme en madre de alquiler, pero ahora simplemente lo he aceptado”, afirma Karina Tarasenko, que ahora vive en las afueras de Kyiv en un apartamento proporcionado por su clínica de subrogación.

Ganará US$17.000 aproximadamente el doble del salario medio en Ucrania, aunque recibirá la mayor parte del dinero después de dar a luz.

Karina debía recibir US$21.000 dólares, pero cuando uno de los gemelos que gestaba murió, su pago se redujo, tal como estipulaba su contrato.

A pesar de sus dudas iniciales, Karina ahora planea tener tantos bebés como madre de alquiler como su cuerpo le permita, para ahorrar y comprarse una vivienda.